Jingles
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Todos tenemos que aceptar que los jingles, ya sean malos o buenos, se graban en nuestra cabeza más duro que el mismo himno. Marcan épocas, transiciones, conceptos, virtudes y muchas características más. Incluso, así NUNCA hayas probado el producto, te sabes el jingle de sus anuncios publicitarios… O ¿cuántos de ustedes han mandado paquetes por Coordinadora*?
Pero, ¿qué es un jingle? Es simplemente un efecto sonoro corto, que se caracteriza por su melodía y se utiliza como un slogan alternativo al existente en piezas publicitarias. Los jingles para cumplir su objetivo, deben estar acompañados de una repetitiva pauta en medios masivos, principalmente en la radio por su bajo costo y su amplio espectro de oyentes.
Soy de los que piensa que los jingles pueden llegar a ser más importante que los slogans. Un ejemplo de esta tesis es el jingle actual de Coca Cola, lo encontramos en los comerciales de las navidades del 2006, la canción del mundial África 2010 (Wavin’ Flag), en el maravilloso comercial premiado en Cannes de referencia “El lado Coca Cola de la Vida”, y hasta en una colaboración entre Coca Cola y los Simpson. Este es un caso muy valioso porque demuestra que un jingle no solo es “algo que se escucha bonito”, sino que tiene una estructura musical y de armonía que busca tener una alta recordación**.
Hay marcas que por su esquema y estilo han tenido por más de 30 años el mismo Jingle, el mejor ejemplo es Ponqué Ramo***.
Sin embargo, no todas las marcas son “aptas” para un jingle, hay ciertas variables a tener en cuenta (mix de medios, público objetivo, productos y servicios ofrecidos, etc.). Pero si recomiendo que se debe pensar como el consumidor y entender qué es lo que realmente le interesa.
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