En los últimos meses, quienes tenían prendidas sus economías digitales cantaban victoria anunciando aumentos en ventas de 5 a 20 veces más de lo esperado, con un crecimiento significativo en estos canales, mientras que los que creían que esto era parte de un futuro lejano, corrían a montar su negocio online como fuera; solo para darse cuenta de que como en todo, montar un negocio nuevo requiere planeación, tiempo, recursos y, en especial, agilidad para tomar decisiones.

 

Así, los equipos de mercadeo, innovación y ventas que habían invertido en este tema años atrás salían aplaudidos y cargados en hombros por gerentes y accionistas, mientras los que no, buscaban la manera de lograrlo rápido enfrentados al acelerado cambio de comportamiento del consumidor y al aumento de la venta online.

 

Hoy, queremos desafiar el e-commerce del presente, y pensar que el e-commerce —como lo conocemos— pertenece al pasado reciente. Entendamos que los hábitos de consumo de millones de internautas y los comportamientos de las personas cambiaron para siempre, trayendo consigo una acelerada adopción del uso de tecnología, confianza en las plataformas de pago virtual, conveniencia de comprar desde casa, avances y mejoras logísticas en tiempos y costos, consumo incremental de contenido en plataformas digitales y lo que antes era normal —salir a cenar, comprar en los supermercados, ir al banco a pagar el recibo de la luz— ya no será tan normal para muchos.

 

Debemos prepararnos rápidamente para tener una marca o un negocio omnicanal, que pueda dar soluciones y posibilidades de compra a los consumidores en todos los puntos de contacto y dejar de preguntarnos si debemos tener un e-commerce o no… El mensaje para todos es “más te vale que tengas uno” (independiente de que seas una empresa B2C o B2B o B2B2C). Más allá del e-commerce y la omnicanalidad del negocio, invitamos a pensar más bien que lo que vamos a crear hoy debe ser pensando en la forma como el consumidor va a comprar mañana: comprando siempre y en cualquier hora y lugar.

 

Preparémonos para lo que muchos llaman total commerce o commerce everywhere. Les dejamos algunas recomendaciones para crear su e-commerce del futuro, su total commerce:

  • Definir el plan de negocio incluyendo la propuesta de valor, proyecciones financieras y escalabilidad.
  • Definir las estrategias de producto, márgenes, y canales: e-com, social, marketplaces, tiendas…
  • Escoger muy bien la tecnología que acompañe las necesidades del negocio nuevo y del actual: plataforma e-commerce, de pagos, integraciones internas y externas.
  • Estructurar la operatividad para manejo logístico, manejo de inventario, despachos, experiencia de entrega y política de devoluciones.
  • Estrategia de mercadeo, contenidos y comunicación, y servicio al cliente.

Preparémonos para lo que muchos llaman total commerce o commerce everywhere.


Eitan Shoval

CEO & Partner