“Cualquier tecnología suficientemente avanzada es indistinguible de la magia”


Esto expresaba Arthur C. Clarke, reconocido escritor de ciencia ficción, en su libro “Profiles of the future: An inquiry into the limits of the Possible”, donde formulaba sus famosas 3 leyes, esa era la tercera.

Ahora, es importante poner en consideración que esto fue en el año 1962.

 

Hoy en día, casi 60 años después, nos encontramos y vivimos en un mundo saturado de nuevas tecnologías, que van apareciendo a ritmo frenético en una carrera de grandes y chicos, en referencia a todo tipo de empresas alrededor de todo el mundo, y que a toda costa quieren cautivar nuestra atención y posicionarse como los nuevos disruptores en algún segmento, y así, desprevenidamente volverse parte de nuestra vida cotidiana.

 

Sin darnos cuenta en realidad de todo lo que está pasando alrededor nuestro cada segundo, plataformas como Netflix, Spotify, Amazon, solo por mencionar algunas, nos prestan un servicio por demanda, es decir, cada vez que lo necesitemos sin importar en donde estemos, por el cual normalmente pagamos, pero conscientemente no sabemos muchas veces ni cuándo, ni cuánto pagamos por ese servicio, pero sabemos que ahí está disponible para nosotros, “mágicamente”, con un par de acciones mínimas.

En este mundo digital, y de comunicaciones e interacciones ilimitadas, esto me lleva a considerar que “Magia”, en la actualidad se puede crear o experimentar ofreciendo una comodidad extrema, a través de modelos de negocio y tecnologías de última generación.

 

Ese tipo de magia es donde intersectan 3 conceptos: invisible, el impulso involuntario que tenemos por acceder a algo, y la velocidad con la que lo conseguimos, produciendo algo que me gusta denominar como conveniencia extrema.

 

  • Invisible, es esa complejidad de todo lo que en realidad pasa en segundo plano, sin fricciones ni complicaciones, pero que algo o alguien se hace cargo indudablemente, nada pasa porque sí.

 

  • Impulso involuntario es eso que se ejecuta sin pensar, que con una pequeña acción es suficiente y solo uno o pocos pasos nos entregan la experiencia que buscamos.

 

  • Velocidad, es porque hoy en día no hay tiempo que perder, nos hemos acostumbrando, y cada vez más, a que lo quiero y lo necesito ahora, y el resultado nos genera satisfacción instantánea.

 

Sin duda, este tipo de magia es la que experimentamos entre otras, con los servicios y plataformas digitales que mencionaba anteriormente a manera de ejemplo, y es que es la forma en la cual nos entregan esa conveniencia.

 

  • ¿Cómo podemos nosotros entonces generar y entregar conveniencia?

Hágalo fácil para el usuario, o deje que algo o alguien más lo haga por él.

 

  • ¿Cómo podemos entonces generar y entregar conveniencia extrema?

Haga fácil para el usuario que algo o alguien más lo haga por él.

 

Como por ejemplo, que alguien o algo se haga cargo de ejecutar el pago/débito/cargo de nuestro servicio mes a mes, sin darnos cuenta en qué momento, ni por cuánto a veces, o que basado en lo que consumimos nos recomiende qué es lo próximo que debería consumir porque es similar o compatible con lo que ya hemos hecho antes.

 

Si, eso es conveniencia, todo el mundo demanda conveniencia, desde los más jóvenes y sin importar la edad o cualquier otro aspecto, basado en sus circunstancias, cultura, ubicación, madurez y acceso a la tecnología. Es un concepto universal y año tras año buscamos o nos encontramos con más conveniencias.

 

Entonces, me pongo a pensar, desde mi posición,

¿Cómo genero o incremento la conveniencia en mi ecosistema y entornos de acción?

 

y lo invito a que haga lo mismo usted desde su posición.

 

Tecnología, otra de las palabras importantes en la ley de Clarke, no ha sido más que un facilitador y acelerador, para poder interactuar y es el medio o canal habilitado para sorprender y para “magicamente” generar y desarrollar conveniencias. Esperamos mucho, o cualquier cosa de la tecnología por estos días.

 

Magia, Conveniencia, Tecnología, la mezcla de estas 3 palabras al final de todo, podríamos decir que lo que nos ha traído y enfrentado es lo que podría llamarse Innovación.

 

Innovación por definición es: “Acción o efecto para mudar o alterar algo, introduciendo novedades” o, “La concepción e implantación de nuevos aspectos, o, cambios a algo existente con el propósito de mejorar los resultados.”

Mejor dicho, para ponerlo en simples palabras, me gusta decir que la innovación, simplemente es una forma diferente de hacer las cosas, así de sencillo, o así de complejo.

Fíjese detenidamente lo que se logra por ejemplo con:

 

  • Netflix/Youtube, una forma diferente de consumir contenido audiovisual
  • Spotify/Apple Music, una forma diferente de consumir contenido de audio/música
  • Uber/Lyft, una forma diferente de transportarse y movilizarse
  • AirBnB/Booking, una forma diferente de viajar, encontrar alojamiento o hacer turismo
  • Waze, una forma diferente de interpretar y seguir indicaciones o mapas
  • Amazon, una forma diferente de muchas cosas, pero de comprar cualquier cosa
  • Rappi, una forma diferente de pedir que le lleven algo a su domicilio
  • Whatsapp, una forma de comunicarse con las personas
  • Instagram, una forma diferente de ver y compartir, revivir e inmortalizar momentos y recuerdos
  • Audible, una forma diferente de consumir contenido, de leer
  • Google calendar, una forma diferente de llevar su agenda
  • Zoom, una forma diferente de interactuar con sus colegas de trabajo o seres queridos
  • Y hasta los Memes, una forma diferente de entretenimiento

 

En el listado anterior, encontramos grandes iniciativas por supuesto, y que hemos llamado innovadoras por mucho tiempo, pero fíjese que no hay nada que no se hiciera antes, todo eso lo hacíamos, simplemente que lo hacíamos de otra manera diferente a la cual la podemos hacer ahora.

 

Entonces, tranquilamente podemos decir que gracias a la situación mundial que nos toca vivir hoy en día, y a los acontecimientos de los últimos meses, todos somos innovadores, todos hacemos muchas cosas de una forma diferente a cómo las hacíamos antes, gracias a esos eventos, nos ha tocado, nos hemos arriesgado, y las hemos asumido.

 

La innovación no es algo de alguién, no es algo de un grupo de personas que estudiaron alguna carrera, o de un departamento de cualquier empresa, o de la gente que llamamos creativa, o estratégica o tecnológica. La innovación puede estar y despertar en cualquier momento y por cualquier persona.

 

Frecuentemente en las empresas se pide y se busca innovar, desde todos los puntos de vista, ser el más innovador, destacarse frente a la competencia, es todo un reto constantemente.

 

Si hay algo que quiera mejorar, algo en lo que haya querido innovar, ahora que va empezando un nuevo año, busque la forma de hacerlo diferente, con o sin tecnología, descubra si hay una mejor manera de hacerlo, si lo ha hecho alguien más, si hay buenas prácticas y sin importar si es lejano para su entorno, si hay algo que pueda aportar para lograrlo.

 

Pregúntese, ¿Cómo podría adoptar e implementar, buenas prácticas de innovación ya existentes en otros contextos, en mi entorno de acción?

 

Y asegúrese que el 2021 sea conveniente para todos los que pueda.

David Pinilla

SVP, Client Strategy & Innovation